El terremoto de Venezuela y la importancia de las construcciones de calidad siguiendo las normativas sismorresistentes

Los recientes terremotos ocurridos en Venezuela han vuelto a poner en primer plano una realidad que los ingenieros estructurales conocen desde hace décadas: los sismos no son los que causan la mayor cantidad de víctimas, sino las edificaciones vulnerables. En una región caracterizada por una importante actividad tectónica, la calidad de las construcciones y el estricto cumplimiento de las normativas sismorresistentes constituyen la principal barrera para proteger vidas humanas y reducir pérdidas económicas.

El norte de Venezuela fue impactado en junio de 2026 por dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, considerados entre los eventos sísmicos más severos registrados instrumentalmente en el país. Los reportes preliminares indican miles de edificaciones afectadas y centenares de estructuras colapsadas, evidenciando nuevamente la necesidad de reforzar las políticas de construcción segura y supervisión técnica. De acuerdo con imágenes satelitales analizadas por el programa europeo Copernicus, se identificaron más de 434 edificios completamente colapsados y más de 1.300 con daños severos. Asimismo, la OCHA reportó cerca de 9.868 estructuras afectadas. Estas cifras muestran el enorme impacto que puede tener un evento sísmico sobre infraestructuras vulnerables.

Venezuela: un país expuesto a la amenaza sísmica

Venezuela se encuentra ubicada en el límite entre las placas tectónicas del Caribe y Sudamérica, una condición geológica que genera actividad sísmica recurrente. Entre las principales fallas activas destacan Boconó, El Pilar y San Sebastián, responsables de numerosos eventos sísmicos históricos.

Uno de los antecedentes más relevantes ocurrió el 21 de agosto de 2018, cuando un terremoto de magnitud entre 6,9 y 7,3 Mw sacudió el noreste venezolano, con epicentro cercano a Yaguaraparo, en el estado Sucre. El sismo fue sentido en prácticamente todo el territorio venezolano y también en Trinidad y Tobago, Colombia, Guyana y otras islas del Caribe. El movimiento alcanzó intensidades de hasta VI en la escala de Mercalli Modificada en las zonas más próximas al epicentro.

Para el Ing. Erick Adelmo Ruiz Escajadillo, estos acontecimientos deben interpretarse como una oportunidad para fortalecer la cultura de prevención. Según el especialista, «cada terremoto deja lecciones técnicas valiosas que deben traducirse en mejores prácticas de diseño, supervisión y mantenimiento de edificaciones».

La calidad constructiva salva vidas

Diversas investigaciones internacionales han demostrado que las edificaciones diseñadas y construidas bajo códigos sísmicos modernos presentan un desempeño significativamente superior durante terremotos de gran magnitud.

Las normas sismorresistentes establecen criterios técnicos para el diseño estructural, incluyendo cargas sísmicas, comportamiento de materiales, ductilidad, detallado de elementos estructurales y requisitos especiales para edificaciones esenciales como hospitales, estaciones de bomberos y centros de emergencia. El objetivo principal de estas regulaciones es evitar el colapso estructural y minimizar la pérdida de vidas humanas.

El Ing. Erick Ruiz Escajadillo sostiene que la calidad no depende únicamente del diseño estructural, sino también de la correcta ejecución en obra, la selección adecuada de materiales y la supervisión permanente durante todo el proceso constructivo.

«Una estructura correctamente diseñada puede perder gran parte de su capacidad resistente si durante la construcción no se respetan las especificaciones técnicas establecidas en los planos y expedientes», explica el Ing. Erick Adelmo Ruiz Escajadillo.

Normativas sismorresistentes: una necesidad y no una opción

La experiencia internacional demuestra que los países con normativas sísmicas actualizadas y mecanismos eficaces de fiscalización presentan menores niveles de daño estructural durante terremotos severos.

En Perú, por ejemplo, la aplicación de la Norma Técnica E.030 Diseño Sismorresistente constituye un requisito obligatorio para toda edificación. Esta normativa define parámetros específicos de análisis estructural, zonificación sísmica y requisitos mínimos de seguridad.

El Ing. Erick Ruiz Escajadillo señala que el cumplimiento normativo debe ser asumido como una inversión en seguridad y no como un costo adicional. Según su opinión, «la ingeniería moderna dispone de herramientas avanzadas para diseñar estructuras más seguras; sin embargo, ninguna tecnología puede sustituir el cumplimiento estricto de las normas».

Lecciones para Perú y América Latina

La región latinoamericana comparte características geológicas similares y una elevada exposición a terremotos. Perú, Chile, Ecuador, Colombia y Venezuela forman parte del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico y de zonas tectónicas activas, por lo que la prevención debe ser permanente.
La Organización de las Naciones Unidas ha señalado reiteradamente que cada dólar invertido en prevención y reducción del riesgo de desastres puede generar ahorros múltiples en costos de reconstrucción posteriores.

Para el Ing. Erick Ruiz Escajadillo, la formación continua de profesionales, la actualización normativa y la fiscalización técnica constituyen pilares fundamentales para construir ciudades más resilientes y sostenibles frente a futuros eventos sísmicos.

Los terremotos ocurridos en Venezuela recuerdan que la amenaza sísmica es permanente y que la seguridad estructural no admite improvisaciones. Las edificaciones de calidad, diseñadas y construidas conforme a las normativas vigentes, representan la mejor estrategia para proteger vidas humanas y reducir pérdidas económicas.

El análisis del Ing. Erick Adelmo Ruiz Escajadillo coincide con el consenso internacional: invertir en ingeniería de calidad, supervisión técnica y cumplimiento normativo es esencial para construir ciudades más seguras. En un país sísmico como Perú, estas lecciones deben ser asumidas con responsabilidad para garantizar un desarrollo urbano sostenible y resiliente.

Fuentes de información:

  1. Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Registro de terremotos significativos de 2018.
  2. Coronel-Delgado, G. El terremoto del noreste de Venezuela de 2018. Universidad Central de Venezuela.
  3. Reportes sobre los terremotos de Venezuela de junio de 2026 y evaluación satelital de daños.
  4. Fundación FIDAS. Norma de Construcción Sismorresistente NSCE-02.
  5. Información complementaria del terremoto de Venezuela de 2018.