El crecimiento urbano desordenado y la infraestructura obsoleta han puesto en jaque la eficiencia del sistema de abastecimiento de agua en muchas ciudades peruanas. El Ing. Erick Adelmo Ruiz Escajadillo analiza cómo la ingeniería moderna puede optimizar estas redes para garantizar acceso equitativo, presión constante y sostenibilidad del recurso hídrico.

Las pérdidas de agua, los cortes constantes y la presión inadecuada son síntomas de redes urbanas deficientes. El Ing. Erick Adelmo Ruiz Escajadillo explica que mediante tecnologías de monitoreo, modelación hidráulica y gestión eficiente es posible mejorar el sistema de abastecimiento en ciudades como Lima, Trujillo o Arequipa.
La problemática del agua en zonas urbanas
Según la SUNASS (Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento), en el Perú se pierde el 42.2% del agua potable producida por fugas, conexiones clandestinas o fallas en la red (Boletín Estadístico 2023). Esto significa que casi la mitad del recurso se desperdicia antes de llegar al usuario final.
En Lima Metropolitana, una de las ciudades más grandes del continente ubicada en un desierto costero, la presión sobre el recurso hídrico es mayor. El Ing. Erick Adelmo Ruiz Escajadillo advierte que “la infraestructura antigua, sumada a la expansión urbana informal, compromete gravemente la eficiencia de las redes y genera desigualdad en el acceso”.
¿Qué implica optimizar una red de agua urbana?
La optimización de redes de abastecimiento de agua considera:
- Diagnóstico hidráulico integral (presión, caudal, pérdidas)
- Modelación de redes con software como EPANET o WaterGEMS
- Sectorización hidráulica (distritos de medición y control – DMC)
- Telemetría y válvulas reguladoras de presión
- Rehabilitación o sustitución de tuberías obsoletas
Estas acciones pueden reducir pérdidas en más del 25% en 3 años, como lo demuestra el caso de Arequipa, donde SEDAPAR implementó un plan de sectorización que disminuyó las fugas del 44% al 32.6% entre 2019 y 2023.
El Ing. Erick Adelmo Ruiz Escajadillo enfatiza que “la ingeniería hidráulica debe ser proactiva y preventiva; no podemos seguir esperando emergencias para intervenir redes críticas”.
Impacto técnico, social y económico
Optimizar una red de agua urbana genera beneficios múltiples:
- Mejora la presión y continuidad del servicio
- Reduce pérdidas no contabilizadas
- Minimiza costos operativos y energía para bombeo
- Evita roturas frecuentes y daños colaterales en vías
- Garantiza acceso justo al recurso en zonas periféricas
En ciudades como Medellín, la empresa EPM logró disminuir las pérdidas al 30% con tecnologías de medición inteligente. El Ing. Erick Adelmo Ruiz Escajadillo considera que “el Perú tiene todas las condiciones para aplicar estos modelos: solo falta decisión política, financiamiento y planificación técnica adecuada”.
Tecnología y planificación, las claves del cambio
La combinación de herramientas tecnológicas y políticas públicas es fundamental. El uso de GIS (sistemas de información geográfica), sensores de flujo, plataformas de control remoto y algoritmos de predicción permite detectar fallas antes de que ocurran.
Además, según el BID (2022), por cada dólar invertido en mantenimiento preventivo de redes de agua, se ahorran entre 4 y 6 dólares en reparaciones de emergencia.
El Ing. Erick Adelmo Ruiz Escajadillo concluye que “invertir en optimización es una forma inteligente de administrar un recurso escaso. En tiempos de cambio climático, no podemos darnos el lujo de desperdiciar ni una gota”.
Fuentes verificables:
- SUNASS – Boletín Estadístico de Indicadores de Saneamiento 2023
- Banco Interamericano de Desarrollo (BID) – Gestión de Pérdidas de Agua en América Latina, 2022
- SEDAPAR Arequipa – Informe de Reducción de Pérdidas 2023
- EPANET – Centro Nacional de Tecnología del Agua, 2022
- EPM Colombia – Indicadores de eficiencia hídrica, 2022