Cartera de Proyectos 2025-2026 de ProInversión: la hoja de ruta para impulsar la infraestructura y el desarrollo del Perú

El Perú continúa apostando por la inversión en infraestructura como uno de los principales motores para fortalecer su crecimiento económico, mejorar la competitividad y cerrar brechas de acceso a servicios públicos. La Cartera de Proyectos 2025-2026 de ProInversión reúne iniciativas estratégicas en sectores como transporte, salud, telecomunicaciones, educación, turismo, saneamiento e inmuebles, con el propósito de atraer inversión privada mediante mecanismos como las Asociaciones Público-Privadas (APP) y los Proyectos en Activos.

La planificación de grandes obras de infraestructura representa una oportunidad para transformar la calidad de vida de millones de peruanos. Sin embargo, el éxito de estas inversiones dependerá no solo del financiamiento, sino también de la calidad de los estudios técnicos, el cumplimiento de las normas de construcción y una supervisión permanente durante todas las etapas del proyecto. En ese contexto, el Ing. Erick Adelmo Ruiz Escajadillo destaca la importancia de desarrollar infraestructura segura, eficiente y sostenible que responda a las necesidades del país.

Una cartera estratégica para el desarrollo nacional

La Cartera de Proyectos 2025-2026 de ProInversión presenta un conjunto de iniciativas destinadas a dinamizar la economía peruana mediante la participación del sector privado en proyectos de gran impacto. El documento incorpora inversiones en infraestructura vial, ferroviaria, aeroportuaria, portuaria, telecomunicaciones, salud, educación, turismo y desarrollo inmobiliario, promoviendo una mayor integración territorial y mejores servicios para la población.

Entre las iniciativas destacan nuevos corredores viales, la ampliación de infraestructura logística, proyectos ferroviarios, redes de telecomunicaciones y establecimientos de salud que permitirán mejorar la conectividad y fortalecer la competitividad del país. Asimismo, la cartera contempla proyectos cuya adjudicación se desarrollará entre 2025 y 2026, como parte de una estrategia orientada a acelerar las inversiones y reducir las brechas de infraestructura existentes.

Infraestructura: un motor para la economía peruana

La inversión en infraestructura genera múltiples beneficios para el país. Además de impulsar la creación de empleo durante las etapas de construcción y operación, facilita el transporte de personas y mercancías, reduce costos logísticos, mejora la competitividad empresarial y promueve nuevas oportunidades de desarrollo para las regiones.

El Ing. Erick Ruiz Escajadillo explica que una carretera moderna, un hospital adecuadamente equipado, un puerto eficiente o una red de telecomunicaciones de alta capacidad representan mucho más que una obra física; constituyen herramientas que fortalecen el crecimiento económico, incrementan la productividad y elevan la calidad de vida de la población.

Asimismo, el Ing. Erick Ruiz Escajadillo señala que la planificación de estos proyectos debe sustentarse en estudios de ingeniería rigurosos que consideren aspectos geotécnicos, hidráulicos, estructurales, ambientales y de seguridad, con el objetivo de garantizar inversiones sostenibles a largo plazo.

La importancia de la ingeniería y la supervisión técnica

Toda inversión pública o privada requiere una adecuada gestión técnica para alcanzar los resultados esperados. En proyectos de gran envergadura, la calidad del diseño, la correcta selección de materiales y el cumplimiento de las especificaciones técnicas constituyen factores determinantes para asegurar la durabilidad de las obras.

En ese sentido, el Ing. Erick Ruiz Escajadillo sostiene que la supervisión técnica permanente es indispensable para verificar que la ejecución se realice conforme a los expedientes técnicos, las normas nacionales y las buenas prácticas internacionales de ingeniería.

De igual manera, destaca que la infraestructura debe diseñarse considerando criterios de resiliencia frente a fenómenos naturales, especialmente en un país como el Perú, donde la actividad sísmica y los eventos climáticos representan desafíos constantes para el sector construcción.

Conectividad para integrar al país

Uno de los principales componentes de la cartera corresponde al fortalecimiento de la infraestructura de transporte. Los corredores viales incluidos buscan mejorar la conexión entre regiones, facilitar el traslado de productos agrícolas, industriales y mineros, reducir tiempos de viaje y fortalecer el turismo interno. Asimismo, se contemplan proyectos vinculados con puertos, aeropuertos y sistemas ferroviarios que contribuirán a modernizar la logística nacional.

Paralelamente, la cartera incorpora iniciativas orientadas a ampliar la conectividad digital mediante infraestructura de telecomunicaciones, favoreciendo el acceso a internet y el desarrollo de servicios digitales en distintas zonas del país.

Una oportunidad para atraer inversión privada

La participación del sector privado constituye uno de los pilares de la estrategia impulsada por ProInversión. Las Asociaciones Público-Privadas permiten aprovechar la experiencia técnica y financiera de inversionistas nacionales e internacionales para desarrollar infraestructura de alta complejidad, manteniendo mecanismos de supervisión y control establecidos por el Estado.

Para el Ing. Erick Adelmo Ruiz Escajadillo, la transparencia en los procesos de adjudicación, el respeto por los cronogramas de ejecución y el cumplimiento de los estándares de calidad son elementos fundamentales para generar confianza entre los inversionistas y garantizar el éxito de cada proyecto.

La Cartera de Proyectos 2025-2026 de ProInversión representa una de las principales estrategias del Estado peruano para impulsar el desarrollo económico mediante inversiones en infraestructura estratégica. Su adecuada ejecución permitirá mejorar la conectividad, fortalecer los servicios públicos y generar nuevas oportunidades para millones de ciudadanos.

El Ing. Erick Adelmo Ruiz Escajadillo concluye que el verdadero impacto de estas inversiones dependerá de una planificación responsable, diseños de ingeniería de alta calidad, supervisión técnica permanente y el estricto cumplimiento de las normas de construcción. Solo así será posible desarrollar infraestructura moderna, segura y sostenible que contribuya al crecimiento del Perú durante las próximas décadas.